
Con la llegada del verano Ford lanza el
nuevo C-MAX Disneyland. Se trata de una edición limitada basada en
la versión Business del C-MAX en la que se incorpora un paquete diseñado
especialmente para los más pequeños y compuesto por anagramas adhesivos
identificativos en los montantes y umbrales de las puertas y en el portón
trasero, así como por una sillita de niño grupo 1, 2, 3 de 9 kg a
36 kg. y un DVD portátil. Los anagramas representan distintos elementos
característicos de Disney; un logotipo en el portón trasero de Disneyland
Resort Paris, un anagrama con el castillo Disney en el pilar B del vehículo
y pequeñas estrellas típicas de la marca en los umbrales de las puertas.
Esta serie está limitada
a 600 unidades y se ofrece con motor gasolina 1.6 Ti-VCT de 115 CV distribución
variable con unas emisiones de CO2 de 159g/Km por 18.160 euros y con
motor diesel 1.6 TDCi de 90 CV con emisiones de CO2 de 124g/Km por 19.735
euros.
Además del paquete Disneyland,
este nuevo miembro de la familia C-MAX dispone como elementos de serie:
ABS sistema antibloqueo de frenos, ESP (control de estabilidad gobernado
por giróscopo), TCS (control de tracción), pilotos traseros de LED,
asientos traseros desmontables individualmente y 6 airbags; delanteros
y laterales para conductor y pasajero y airbags de cortina para los
pasajeros de los asientos delanteros y traseros.
La serie Disneyland
integra además Radio CD 6000, control de
El Ford C-MAX disfruta
de la tradicional calidad de conducción de Ford y buen comportamiento
en carretera gracias a la combinación de una suspensión trasera independiente
Control Blade con una estructura ultrarrígida y un generoso ancho de
vía, lo que le aporta mayor estabilidad. El sistema de dirección asistida
electrohidráulica programable (EHPAS) hace que la conducción sea suave
y precisa.
Todo ello se combina
a la perfección para ofrecer al cliente la versatilidad y el espacio
propios de un monovolumen con unos niveles de calidad correspondientes
a vehículos de las gamas más altas. Un vehículo que sorprenderá
a toda la familia. La tradicional pregunta, "¿Cuánto falta?",
pasará a la historia. |