 Tras intentar buscar los límites al Clio Sport F1 Team en el Circuito Ascari y no conseguirlo, es el momento de entrar en boxes, estirar un poco las piernas y dar un salto de potencia y tamaño dentro de la Gama Sport Renault. Llega el momento cumbre de la jornada, el de rodar con el Megane F1 Team y disfrutar de su fantástica puesta a punto y los 230 caballos que se esconden bajo el capó.
Al igual que en el caso de los Clio, cuatro Megane Sport F1 Team esperan en el Pit Lane con su aspecto desafiante. Las llantas oscuras le sientan de maravilla y los asientos backet Recaro, aunque no son tan espectaculares como los del Clio, se adatpan a la perfección a nuestro cuerpo sujetándonos bien fuerte en todo momento. De nuevo ponemos en marcha el motor a través de un botón, pero esta vez el sonido que percibimos es más ronco, más grave...y eso nos encanta. El motor 2.0 turbo desarrolla en el F1 Team R26 230 caballos, 5 más que en el Megane Sport normal. Además el F1 Team lleva de serie llantas de 18 pulgadas, dentro de las cuales se encuentran las pinzas de freno Brembo que van pintadas en color rojo.
 Llega el momento, los coches de delante arrancan con ganas, se nota que ya estamos hechos al circuito de la tanda anterior con los Clios. En la primera curva las sensaciones que percibimos son completamente diferentes a las del Clio. Este coche pisa con más aplomo, la dirección es menos liviana pero a pesar de ello sorprende la facilidad que tiene para trazar las curvas. El motor corre mucho, el turbo se deja notar y es un placer notar los silbidos que emite cuando vas pisando con fuerza el pedal derecho y lo sueltas para afrontar la siguiente frenada.
Una de las características del Circuito Ascari es que en su trazado tiene dos chicanes muy rápidas, una a final de recta y la otra antes de una amplia curva semiperaltada. Al final de recta el ritmo es muy alto, a la chicane se llega frenando mucho y a pesar de ello el coche mantiene la trayectoria, permitiendo derrapar un poco al eje trasero para colocarlo en el sitio sin problemas. Así pasamos por meta a casi 180 kilómetros por hora, al tiempo que vemos como la chicane se acerca en solo unos instantes. Pisamos con fuerza el pedal de freno, bajamos una marcha y "tiramos" el coche primero hacia la derecha y rápidamente hacia la izquiera. Vemos el retrovisor y el coche que nos seguía se encuentra a una distancia mayor que la del momento de empezar a frenar. Lo hemos hecho bien.
 El "safety car" ya está en boxes y ante nosotros tenemos la pista de nuevo para disfrutar a tope. El Megane F1 Team se comporta de maravilla, permitiendonos llevar unos ritmos muy altos sin demasiada complicación. Es un coche con el que cualquiera puede disfrutar mucho, y sobre todo con el que hacer manos se convertirá en todo un placer.
 Seguimos trazando una curva tras otra. Llega una zona de dos rectas bastante largas, de unos 300 metros unidas por una curva rápida y abierta hacia la derecha. Dejo pasar al coche que me sigue porque va a un ritmo muy alto y es que lo pilota Juan Carlos Delgado "El Pera". Dejo bastante espacio, piso con fuerza el acelerador, engrano una marcha tras otra y llego a la curva que une ambas rectas a unos 180 kilómetros por hora. Es una curva ciega a derechas, pero como la conocía de las anteriores tantas decido hecharle un par de "ruedas" y hacerla con el acelerador bien pisado. El coche se mantiene firme en su trayectoria a pesar de que las ruedas del exterior empiezan a chirriar. En nada llegamos a la siguiente curva, de nuevo de izquierdas, pero nos encontramos en un aprieto ya que el ritmo es muy alto y trazada que llevamos no es la adecuada. ¿Qué hacer? Pues sufrir de lo lindo, pelearnos con el volante y el pedal de freno y colocar el coche en su sitio sin demasiadas complicaciones. Ahí es dónde se diferencia la calidad del Megane Sport F1 de la de cualquier otro deportivo normal, que con el otro estaríamos seguramente en el cesped y con éste no es muy complicado colocarlo en el sitio. |