| PRUEBAS DE MOTOS | |||||||||||||||||||||||||
| |||||||||||||||||||||||||
Probamos el BMW Z4 M Roadster (2/2) |
| 01 de Abril del 2008 |
Seguimos con la segunda parte de la prueba del BMW Z4 M Roadster, sin duda uno de los biplaza más prestacionales del mercado. El motor del M3 E43 con sus 343 caballos se esconde bajo el largo capó delantero y le da un carácter diferente al resto de modelos de la gama. El sonido agudo y metálico que ya tenía el M3 de la anterior generación se convierte en toda una sinfonía cuando circulamos con la capota escondida. Para animar este modelo, nada mejor que el laureado propulsor de su hermano el BMW M3, un seis cilindros en línea de 3,2 litros de cilindrada y un endiablado sonido metálico que incita a no despegar en ningún momento el pie del fondo del acelerador. Pero esto hay que hacerlo con cuidado, ya que con sus 343 caballos de potencia y 1.483 kilos de peso, el Z4 M pasa de 0 a 100 kilómetros por hora en solo 5 segundos, algo que solo podremos conseguir con el botón Sport situado en el salpicadero pulsado. Éste hace que la respuesta del acelerador sea más inmediata y el comportamiento general del coche más deportivo. Es como un botón mágico. Pero ojo porque el Z4 M no es un coche fácil de conducir. Durante la prueba hice a sus mandos más de 1.500 kilómetros por todo tipo de carreteras. En autopista el coche es noble y se comporta bien incluso a velocidades que duplican el máximo permitido. En carreteras de montaña con buen asfalto, podemos disfrutar de lo lindo con su facilidad para devorar las rectas y la velocidad por paso por curva. El problema lo encontramos cuando la lluvia hace presencia o la carretera está húmeda. Es ahí cuando el pequeño Z4 M comienza a tener problemas para mantener a raya tanta caballería. Y es que 343 caballos son muchos para un coche tan corto. Lo bueno, es que gracias al control de estabilidad, podemos cometer errores pequeños, incluso derrapar un poco hasta que el se encarga de evitar males mayores. Recomiendo no desconectarlo en ningún momento, ya que solo los más expertos pilotos podrán domar la potencia y las reacciones del Z4 M. En mis carnes pude comprobar como sin control de tracción y con la carretera algo mojada, pisas a fondo el acelerador y la parte trasera comienza a bailar a un ritmo frenético, capaz de hacerte perder el control y quedarte mirando hacia el lado contrario al que querías ir. Pero he de admitir que es muy divertido pisar a fondo el acelerador y ver por el espejo retrovisor como los enormes neumáticos de 255 en llanta 18 se quedan tatuados en el asfalto. Por desgracia, las constantes lluvias caídas durante el mes de diciembre en nuestra comunidad no me permitieron disfrutar ni un solo momento del placer de pilotar a cielo abierto este espectacular coche. Tal vez hubiese sido más aconsejable haber probado en estas fechas la otra versión existente, el precioso Z4 M Coupé...pero ya llegará el momento. Una vez más podemos afirmar que en Motorsport han hecho un buen trabajo. El Z4 M Roadster está a la altura de lo esperado para un coche de estas características, aunque debido a su geometría y abundante caballería no sea un coche tan fácil de llevar como el M3 o el M5, mucho más leales y no por ello menos deportivos. Como todo, el punto negro de este modelo no es otro que el precio y en mantenimiento, ya que el Z4 M Roadster cuesta 67.200 euros y sus consumos difícilmente bajan de 14 litros a los 100. |
| Clasificado como: BMW |
| PRUEBAS EN VIDEO | |
![]() | La prueba del M5 en video |
| Ver video | |
![]() | Prueba de la Honda Transalp |
| Ver video | |
![]() | La prueba del Fiat 500 en video |
| Ver video | |
![]() | PRUEBA ESTRELLA |
![]() |
|
| Prueba del Porsche Cayman, el acceso a un sueño | |